domingo 27 de noviembre de 2022

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Los bailes del Santa: las fiestas que marcaron a una generación en Mar del Plata

Los lentos, el primer beso, la moda de la época y las anécdotas de noches inolvidables en el patio del colegio

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Por Ninela Teso

El buzo con capucha, el gorrito de lana, las zapatillas Reef de gamuza están listas para moverse sin parar al ritmo de Up and Down de los Vengaboys y la de algunos osados verán el techo de la pista al hacer un pseudo “break dance” en el medio de una ronda.

Las chicas también preparan sus Reef junto a una remera de Pimond con picos, que costó 5 pesos, y un pantalón ancho o bermuda de Mohs: la purpurina en los párpados es el toque que falta para completar el look perfecto.

Hace casi 20 años miles de adolescentes se preparaban así para disfrutar de las "mejores noches de sus vidas" en las fiestas que organizaba el colegio Santa Cecilia. “La organización de las mismas estaba a cargo del colegio en conjunto con la Unión de Padres de Familia. La parte operativa, técnica, la parte de animación, estaba a cargo nuestro. La Hermana Crisolina era por aquel entonces, la Madre Superiora. Rubén Manzato el Presidente de la Unión de Padres y Beatriz la tesorera. Hugo Grossi y Elena desde el buffet del Santa siempre nos iban ayudando con la difusión de la Matinee y la venta de anticipadas”, cuenta Gustavo García, el DJ de las fiestas.

Si bien las primeras matinés estudiantiles, para chicos de entre 12 y 16 años, fueron muy poco concurridas, luego de las tres o cuatro primeras el proyecto alcanzó un éxito impresionante: de menos de 100 chicos, pasaron a asistir 600 y luego, de una fiesta a la otra, 2.400. Las entradas eran numeradas y se ponían a la venta en la escuela y también en los locales de la marca de ropa Cuerpo y Alma. Costaban 5 pesos, incluían un vaso de gaseosa como consumición y se agotaban en pocas horas. La fiesta arrancaba a las 20 y finalizaban a las 00. Pero cerca de las 19 ya había cola para entrar en 9 de Julio y Santiago del Estero.

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La matiné iba tomando temperatura de a poco. En el arranque proyectaban en una pantalla animaciones que ayudaban a los chicos a ir entrando en clima. “Era toda una novedad. Ni hablar cuando pudimos poner videoclips en vivo y arrancar la fiesta con las imágenes de Matrix”, rememora el DJ. Y enseguida agrega: “No hay que olvidarse que ese momento solo existían los vinilos y casetes. El paso al CD y luego la PC fue revolucionario. Podíamos proyectar imágenes en vivo y hacer reportajes en el medio de la pista. Era muy incómodo el cable de la cámara, pero el trabajo se hacía perfectamente. Incluso sacábamos fotos con una cámara digital, las pasábamos en la pantalla y luego las subíamos a una página web para que los chicos se divirtieran viéndose en la matiné”.

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Hay muy pocos registros fotográficos de las fiestas. Es que era una época en la que casi no había celulares. “No había muchas cámaras de foto digitales y andar con la cámara de nuestros viejos de rollo no era una opción, la llegábamos a perder y nos mataban", cuenta Lucía, quien asistía todos los viernes que podía al Santa y al Peralta.

En una ocasión la firma Cuerpo y Alma llevó a la modelo del momento, Julieta Prandi, y organizaron un desfile previo a la matinee donde desfilaron además, la Reina y Princesa del Mar, y muchas chicas alumnas del Instituto. “Hicimos bailes de Hallowen, fiestas de la nieve, en ocasiones poníamos cotillón para darle un toque divertido y más familiar. Incluso llegamos a tener una mascota, el dinosaurio Diplo. Bruno K confecciono el traje del mismo y el Pollo Ranno, que era el que mejor bailaba de nosotros, era el que le daba vida.Hasta tuvo una tira cómica en el Boletín semestral del colegio! Diplo tuvo llaveros y se podían bajar desde la pagina, algunos wallpapers. Todo una novedad para la época", rememora el DJ.

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A las 21 ya estaba todo listo para que empezara el baile: Mayonesa, El Meneaito, Erasure, Rock del Gato, Provócame de Chayanne, Sensual, Asereje, Rodrigo, El Baile del Pimpollo, Amar Azul, Onda Onda, De reversa, Baby Girl, Yo tomo licor, Yo me enamore, Rock Dee Jay, Me gustas mucho, No culpes a la noche, eran algunos de los temas que sonaban en la época.

¡Qué temas que pasaban! A un mes antes de cumplir los 14 fui al Santa y me acuerdo patente cómo fui vestida. Se usaba mucho mezclar la ropa femenina de noche y abajo la bermuda de Mohs, WPP y las zapatillas Reef. O el pantalón ancho de jean tipo cargo. Si alguien me sacó a bailar así no puedo entenderlo”, cuenta Fany entre risas. Sus papás la llevaban y a la vuelta la dejaba algún otro padre o se quedaba a dormir en la casa de una compañera donde rememoraban con detalles qué había ocurrido en la noche.

Los guardarropas funcionaban en las aulas, eran gratuitos y estaban a cargo de las madres del colegio. Los padres manejaban el buffet, donde vendían hamburguesas, panchos, pebetes, empanadas y gaseosas. Todo a precios accesibles.

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A las 23 llegaban los esperados lentos, solo duraban 20 minutos pero miles de adolescentes iniciaron su etapa de romance gracias a ellos. “Una de mis mejores amigas contó que su primer beso fue en un lento con el tema ‘Vuelve’ de Ricky Martin y el flaco se lo cantaba al oído. Moríamos de amor y ahora nos morimos de risa”, reveló la mujer que ahora tiene 35 años.

Qué manera de chapar, qué lindo el Santa. Jaf, Jae, Franco de Vita, Luismi y Enrique iglesias”, recuerda Eduardo, otro que no se perdía una fiesta y que seguramente fue alumbrado alguna vez por el ayudante del profesor de volley que "controlaba" algunas escenas de amor.

De los lentos no todos tenían la misma percepción. Algunos chicos preferían jugar a la pelota en ese rato con las conocidas "latitas" aplastadas de las gaseosas que tomaban en el buffet. Para Lucía, que hoy tiene 38 años, los lentos marcaban el fin de la noche y el deseo de que vuelva a ser viernes otra vez.

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