martes 14 de mayo de 2024

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Ahora Mar Del Plata. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
DÍA DEL TRABAJADOR

Quién es Torino: el apasionante y original oficio de ser mascota de un equipo de fútbol

Hay trabajos y trabajos. Pocos tan especiales o distintos como representar a una institución oculto en un traje o disfraz que es símbolo para transmitir pasión. "Tengo el trabajo más hermoso del mundo", asegura.

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Ahora Mar Del Plata. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE

Palabra de Confucio: "Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida". Ni hablar si encima se combina con la pasión. Porque de eso va esta loca y linda aventura de calzarse un traje de varios kilos, con telas espesas y extremidades gigantes, para identificar y alentar. Insinuar y generar. Ser parte y, por momentos, el centro del show de un evento deportivo.

Así dice que se siente ser Torino, la mascota que acompaña al equipo profesional del Club Atlético Alvarado en sus presentaciones como local y en particular a su hinchada, que desde la representación de ese toro que es símbolo y emblema de la institución se convirtió en un personaje novedoso para la ciudad. Y para quien lo pone en acción, un oficio tan inesperado y raro como disfrutado y emocionante.

“Amo este trabajo: me pongo el traje y juro que soy Torino. Lo amo, es lo mejor que me pasó en la vida”, cuenta a Ahora Mar del Plata el joven que le da vida antes, durante y hasta después del partido con sus piruetas, sus gestos que son arengas sin palabras y su equilibrio sobre las barandas, de cara a la hinchada y colgado de los “tirantes”, como se le llama a las banderas que se atan de un paravalancha a otro.

torino 3.jpg

Se mantendrá el anonimato del protagonista que da vida a esta etapa de Torino que nació un 4 de enero del año pasado, cuando le propusieron si se animaba y a pesar de los más de 30 grados se calzó el traje y salió a la cancha a vivir la experiencia. “Ese día me largué a llorar de la emoción desde que pisé el césped”, dice este hincha fanático de Alvarado. “Y solo de Alvarado”, aclara, porque asegura que no hay otro club de primera división que le genere algo parecido.

Ese día de pleno verano, recuerda, sufrió una baja de presión importante producto de las temperaturas altas. Lo tuvieron que asistir en el vestuario y se pudo recomponer. Fue el inicio de este tiempo que define como de plena felicidad. “Cumpliendo un sueño”, afirma.

Embed

Anda por los veintipico y desde chico siempre fue a la cancha. Vivió más cerca del club, ahora bastante más lejos, pero nunca se perdió partidos. Ni siquiera los de visitante, a los que ahora sigue concurriendo pero como un hincha más, como lo venía disfrutando hasta que alguien vinculado a la conducción del club le acercó esta inédita propuesta laboral.

“Me pagaron desde la primera vez y hoy para mí es uno de los trabajos que tengo”, confirma sobre esta actividad que combina con otra que es su día a día, relacionada con la organización y coordinación de viajes de egresados. Asegura que también le demanda entretener, acompañar y hasta divertir a esos grupos.

Pero nada, asegura, se compara a esto de pararse de frente a “La Brava”, como se conoce a la hinchada de Alvarado, y jugar con ellos. Él con sus gestos, los simpatizantes con sus cantos. Y, de a poco, un vínculo que crece y se hace cada vez más estrecho. “Me tiran camisetas y ahora las firmo”, dice sobre la habilidad que logró para manejar el fibrón e incluso hacer dedicatorias. Por si fuera poco, crece como figura Torino con sus participaciones en redes sociales, con sus locuras en la cancha y sus picardías hasta en el gimnasio o en un "loco" en los entrenamientos con los jugadores.

torino 2.jpg

El primer día que entró con el traje al estadio, en previa de partido oficial, llevó una pelota y pateó penales con un niño. Desde entonces asegura que ese lazo se fortaleció con los más pequeños, tanto en las tribunas como en el club. Además de las presencias en las canchas, Torino también hace participaciones institucionales de Alvarado. Por ejemplo, en la entrega de útiles escolares que se hizo en la sede del club. “Es increíble el cariño de los chicos, me emociona”, cuenta de esa experiencia en la que asegura que debe contenerse porque no puede hablar.

El traje tiene una cabeza montada sobre un casco de motociclista. Las patas son zapatones y las manos son enormes. Pero aún así se las ingenia para sostenerlas con tiradores. E incluso, como en los últimos partidos, hacer “jueguitos” con la pelota. “Hice 30 sin que se me caiga”, destaca de su récord, de cara a una platea, en el José María Minella.

Embed

Hace poco, recuerda, fue a la villa del club y se sumó a una actividad de fútbol infantil que se compartió con inferiores de Talleres y Banfield. “Me metí a la cancha a jugar con los pibes, que en su mayoría son del puerto, y me abrazaban”, destaca sobre esa supuesta rivalidad a la que le quiere bajar carga desde el personaje que le toca interpretar. “Me gustaría que Aldosivi tenga mascota y podamos hacer videos, anunciar el próximo clásico, que tenga más vistas, sea conocido”, aseguró. "Se busca rival de mascota", desafió Torino, desde un divertido Tik Tok.

Hoy, si le preguntan, no lo duda: dice que ss feliz porque no solo se calza la camiseta, como todos los partidos en que iba a ver a Alvarado. También porque sabe que simboliza a miles de hinchas que siguen al club con extrema pasión. Y porque siente que Torino es amor por esos colores: “Disfruto, termino muy cansado, agotado cuando me tiro sobre el pasto, pero feliz de este trabajo, para mí el más hermoso del mundo”.

torino 4.png

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te puede interesar