sábado 26 de noviembre de 2022

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100 clubes de barrio

"Viejo y querido Cole", una historia de 100 clubes de barrio

La columna dominical en Ahora Mar del Plata de los Profesores de Historia, Eduardo Ferrer y Sebastián Ramirez.

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Por los Profesores Eduardo Ferrer y Sebastián Ramirez

El padre Ortega –presbítero del oratorio- se levantaba la sotana hasta una altura considerable por encima de la rodilla, la sujetaba con un laso, largaba la pesada pelota de tiento a la cancha de tierra, y allá iban los pibes, corriendo detrás de ella. Con tres tacuaras por lado armaban los arcos, arrancadas de un lago que se había formado detrás de la avenida Jara. A veces transcurrían largas horas, hasta que las campanadas de las 18 anunciaban el momento de la vuelta a casa.

Un día de esos, el cura sostuvo que era tiempo de tomarse las cosas en serio, que quizás podría armarse un equipo para enfrentar a otros cuadros del barrio e, incluso, intentar participar de la liga oficial de fútbol, Muy pocos podían imaginar que se estaba sembrando la semilla de uno de los clubes más prestigiosos del medio siglo XX marplatense que, vaya a saber por qué paradoja del destino, no pudo cumplir con ese futuro que se le auguraba.

El comienzo de esta asociación fue particular porque, rápidamente, debió cambiar de nombre. Colegiales se fundó un 15 de junio de 1928, pero lo anecdótico del hecho es que no se formó con esa denominación. La institución nació con el nombre: Club Don Bosco, en alusión a la iglesia que los cobijaba y que también daba título al barrio. Al afiliarse a la Liga, por razones reglamentarias no pudo continuar con ese nombre y se decidió cambiarlo por Colegiales.

Además de ello, tambiénse cambiaron los colores de la camiseta. Los primitivos eran azul y amarillo, pero cuando se decidió rebautizar al club, también se cambiaron los tonos por el tricolor: azul, amarillo y rojo. En lo respectivo al campo de juego, manifiestan los protagonistas que la cancha, por aquel entonces, estaba ubicada sobre la avenida Colón, Marconi, Bolívar y Uruguay. Formaron parte de aquél entusiasta grupo inicial, Pascual Padovani, José y Gabriel Zamora, Carlos Castelucchi, Carlos Sgromo, Rosario Fichero, Carmelo Calamistri, Roberto Musciarelli y Francisco Oren.

El primer libro institucional dejó escritos que vale la pena rescatar, tal el caso del acta N° 9, del 10 de septiembre de 1928: “Se resuelve que los jugadores costeen las composturas de los zapatos de fútbol.” La economía inicial de las entidades barriales no fue sobrada en los aspectos financieros, aunque tuvo un costado solidario. Así, el acta N° 15, del 14 de noviembre de 1928 “… autoriza al señor presidente para que haga un gasto de dos pesos para comprar algo con que obsequiar a…”, o la N° 19 de diciembre de 1928 “Se resuelve pagar una subvención al jugador… que se encuentra lesionado a raíz del partido con Cine Belgrano por un tiempo máximo de 20 días.”

El gran hito inicial se produjo en el año 1934. Amatrain, Luis Capra, Conca, Torres, Malvicino, Rodríguez, Barrios, Trotta, Avilés, R. Conca, Fulco y Fonti conformaron el once inicial que le permitió al “Tricolor” gritar campeón por primera vez en la tercera categoría de la liga. En 1943, luego de quince años de su fundación, obtuvo otro lauro futbolístico al ascender a la división intermedia, dejando atrás a General Mitre, Talleres y Boca. El 15 de septiembre de 1945, los socios decidieron trasladar su sede a la calle Italia 1790. Este hecho significó un avance importante, que permitió obtener más comodidad, para desarrollar actividades y lo separó definitivamente de la iglesia.

En las dos décadas transcurridas entre 1945 y 1965, el club creció a un ritmo inigualable, bajo la activa conducción de dirigentes como Carlos Costoya, Miguel Fagnanini, Luis Capra, José Climente, Antonio Pereyro, José Dameli y Arnaldo Missón. Otro evento que tuvo un lugar destacado a lo largode la historia institucional, fue el momento de elegir a “Miss Colegiales”. En 1960, por caso, fue aclamada Lidia Galván como representante. El evento se realizó en el marco de una fiesta danzante, en la que participaron la banda de jazz “Los Clipers” y la típica de Francisco Martins.

En el año 1962 fue muy activo en festejos porque era imperiosa la recaudación de fondos con el firme propósito de construir su propio campo de deportes. Las celebraciones fueron en el predio deVértiz y Tetamantti –terreno adquirido previamente-, donde luego se construyó el estadio y un parque de recreación. El año siguiente también fue testigo de un nuevo festejo multitudinario para conmemorar el 35° aniversario del club. La celebración contó con un variado programa de actos, en el que se destacó una carrera de bicicletas en el circuito comprendido por las calles Italia, Belgrano, Rivadavia y Chaco. El programa registró, además: campeonatos de bochas, torneo de fútbol, concierto de la Banda Municipal y un espectáculo folclórico con el conjunto “Pampa y Cielo”.

Una fecha trascendente fue el día 10 de octubre de 1965, debido a que el primer equipo de fútbol logró consagrarse campeón y, en consecuencia, obtuvo el ascenso a la primera división “B”. La victoria se concretó luego de superar, en el último partido, a El Cañón, su clásico rival, por 4 a 1. Los jugadores, dirigentes y socios celebraron el triunfo con globos, papel picado y bombas de estruendo en la puerta de la sede. Aquél equipo estuvo integrado por Molina; Albide y Farabollini; Arias, Monópoli y Diógenes García; R. Albide, Hernández, Marchesani, Donadío y Sánchez. Tras estos triunfos, el día 28 de enero de 1979 se tomó una decisión clave para el futuro de la institución: Colegiales se fusionó con el club Sarmiento.

Esta alianza marcó la vida social del barrio “Don Bosco” debido a que “Cole” retornó a su espacio geográfico, que en los años precedentes se trasladó al sudoeste. A partir de este ensamble, sobre la calle Rivadavia, a pocos metros del colegio, se instaló la nueva sede. Los asociados quedaron unidos bajo una sola bandera: Colegiales-Sarmiento. El primer paso fue remodelar las instalaciones del edificio y luego se tomaron medidas para mantener el campo deportivo. Hoy, el tricolor es solo un nombre de prestado, un sello más para que otra institución ocupe su lugar. Los vecinos de Italia y Rivadavia todavía, entre lágrimas, evocan aquellos tiempos gloriosos.

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“El club es el encuentro del barrio, no sólo deportivo, sino de lo social”.

Sigamos protegiendo la historia y el presente de estos clubes.

También podés seguir las redes sociales de @100clubesdebarrio. Proyecto declarado de interés legislativo por la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires.

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