Hace algunos días la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires falló a favor de la mujer en su juicio civil contra el Poder Ejecutivo realizado en octubre del 2000, y según determinaron el suceso podría haberse evitado. El episodio hoy revisado por la máxima entidad judicial sentó jurisprudencia e inicia un nuevo ciclo de protección a la víctima frente a los casos de amenazas.

La causa que se llevó a cabo en 2000 sentenció a Ariel Bualo, padre y asesino de los menores, como responsable del delito de doble homicidio calificado y lo condenó a la pena de reclusión perpetua con la accesoria prevista del artículo 42 del Código Penal, la máxima condena posible.

Sin embargo, la Corte actual de la provincia decidió además darle lugar al reclamo realizado por la madre de los chicos cuando de forma paralela denunció al Poder Ejecutivo por no prever ni brindarle ayuda ante las denuncias y exposiciones realizadas con anterioridad al hecho trágico.

El fallo del tribunal bonaerense asegura que “la debida evaluación de la situación podría haber razonablemente evitado lo sucedido". El juez Héctor Negri expuso: “El dictado de una medida de restricción de acercamiento, impedimento de contacto, cese de actos de perturbación, realización de evaluación y/o tratamiento psicoterapéutico o psiquiátrico, son algunas de las diligencias que pudieron adoptarse y que fueron soslayadas”. Además de que “los órganos del Estado incurrieron en una falta de servicio, en una actuación deficiente”.

“Existe un grado razonable de certeza en cuanto a la posibilidad que tuvo el Estado de evitar la muerte de los hijos de la actora, quienes vivían en un entorno difícil ya que su madre fue crónica y gravemente maltratada por su esposo, tal como fue acreditado por el Tribunal Criminal. No se garantizó ni seguridad ni se otorgó asistencia integral al grupo familiar”, expresaron en el fallo.

Los jueces Hilda Kogan, Eduardo Néstor de Lázzari y Julio Pettigiani adhirieron a la postura de Negri. Esteban Genoud, por su parte votó en contra. Se ordenó así que en primera instancia se dicte una nueva sentencia indemnizatoria.

Tras dictarse el fallo, Adriana, publicó en su cuenta de Facebook un fuerte comunicado: “Hoy leo el dictamen con un nudo en la garganta, algo sucedió en el medio... hablamos de femicidio, hablamos de protección, de perimetral, de pulsera o botón antipánico, pero falta mucho más aun por conseguir. Mi única razón para seguir viviendo es pensar, quizás ilusamente, que alguna razón habrá de tener, el hecho de que haya sido yo la elegida para sufrir este doloroso castigo. Como si tanto dolor fuese el motor capaz de impulsar a alguien a luchar, con su propia vida, hasta extirpar el cáncer que crece en los órganos a cargo de administrar justicia y va matando la seguridad jurídica de la gente”.

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