La cita es el próximo domingo, en la Plaza del Agua. Desde las 13, durante cuatro horas, las Tijeras Solidarias estarán listas para que los voluntarios se dispongan a un corte de cabellos que tendrá un destino más que valioso: elaborar pelucas para mujeres que afrontan tratamientos de cáncer.

Mechones grandes o pequeños, hasta las puntas también sirven para nutrir de materia prima a este proyecto que busca dar una solución a quienes afrontan las consecuencias de tratamientos para una dura enfermedad. “Nadie está exento de tener un familiar o conocido con cáncer”, advierte Adriana Ferraris, directora del Banco Provincial de Pelucas.

Cuenta la experiencia que abrió camino a este proyecto, con una historia bien cercana: “Cuando fuimos a solicitar una peluca nos dieron una lacia, roja y con flequillo y la persona que la tenía que usar tenía rulos, rubia y carré”, describió sobre una ayuda que poco tenía de solución.

"Cuando fuimos a solicitar una peluca nos dieron una lacia, roja y con flequillo y la persona que la tenía que usar tenía rulos, rubia y carré", describió sobre una ayuda que poco tenía de solución

“¿Por qué no hacer un banco provincial oncológico y personalizado?”, fue la pregunta y a la vez el desafío que avanzó tanto y tan bien como para tener hoy un servicio habilitado y activo que responde a la demanda. Y con un plus: Hacer las pelucas parecidas a la cabellera original de quien la va a usar, de manera que cuando se vea se pueda reconocer.

Ferraris y Paula Chiarello, de la ONG Tijeras Solidarias que funciona en Mar del Plata, destacan el rol de las costureras que siempre se necesitan y son las artesanas a la hora de confeccionar las pelucas. Algunas, dicen, tienen máquinas semi industriales y cosen en sus domicilios. “Una vez al año les ensañamos y damos insumos, y si no tienen también les damos las máquinas”, explicaron.

Los cortes serán a decisión de los voluntarios: "se necesitan diez o doce centímetros de cabellos, pero un mechón también suma", advirtió la peluquera.

Chiarello invitó a los marplatenses a acercarse el domingo a Plaza del Agua. Habrá un festival con sorpresas y mucha solidaridad. Los cortes serán a decisión de los voluntarios: “se necesitan diez o doce centímetros de cabellos, pero un mechón también suma”, advirtió la peluquera.

Y si no hay cabello suficiente para cortar, como podría ser con los hombres, también se puee colaborar. Se ofrecen bonos a valores mínimos que aportan a un fondo que la entidad tiene para su desarrollo, comprar algunos insumos o reparar alguna máquina que haya quedado fuera de funcionamiento.

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