Mar del Plata recibió este domingo su primer vuelo de la pandemia: el avión de Austral, que salió a las 11 de Ezeiza, arribó a las 12,05 al aeropuerto Ástor Piazzolla y tomará la ruta contraria a las 13,05, luego de la escala por desinfección.

En esta primera etapa, los vuelos podrán ser utilizados sólo por los trabajadores esenciales y, por razones de salud, las personas que requieran atención médica en distintos puntos del país, junto a sus acompañantes en caso de ser necesario.

La frecuencia de los vuelos aumentará de forma progresiva. Esta semana habrá otros dos vuelos, previstos para el 28 de octubre y el 1 de noviembre. Asimismo, del 2 al 8 de noviembre habrá cuatro servicios semanales, mientras que del 9 al 30 de noviembre habrá un vuelo por día.

Entre las medidas de protocolo, los pasajeros deben utilizar barbijo y habrá toma de temperatura en los aeropuertos. A su vez, los permisos para poder tomar el vuelo se obtienen mediante la aplicación CuidAR.

También, deben contar con certificado habilitante de movilidad (Certificado Único Habilitante para Circulación-Emergencia Covid-19, que se deberá completar entre 24 y 3 horas antes de la salida del vuelo).

Todos los pasajeros deben llevar puesto su tapabocas en todas las etapas del vuelo y no les estará permitido viajar a pasajeros con Covid-19 positivo o que posean síntomas, ni con temperatura mayor a 37,5 sin justificación médica. Además, al llegar al aeropuerto deberá justificar que posee su ticket comprado o su tarjeta de embarque para el vuelo, a lo que se deberán sumar las restricciones o normativas que impulsarán las autoridades de cada provincia.

PROTOCOLOS SANITARIOS

Para volar, Aerolíneas implementó protocolos sanitarios y medidas de higiene y prevención en cada una de las etapas de la experiencia de vuelo, siguiendo las recomendaciones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), ACI (Airports Council International), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Ministerio de Salud.

Entre las recomendaciones se encuentran llegar temprano al aeropuerto, debido a que las medidas preventivas que están adoptando pueden requerir más tiempo para realizar el recorrido dentro del mismo, y sólo podrán ingresar a la estación aérea los pasajeros que tengan vuelos desde esa terminal.

En la puerta de acceso se controla la temperatura y es obligatorio el uso del barbijo o tapaboca en todo momento.

En vuelos de cabotaje, la recomendación es llegar con un mínimo de 2 horas de anticipación y con el check-in listo, para realizar de forma ordenada todo el proceso de aceptación y traslado dentro de la terminal.

Para validar la identidad, se debe mostrar el DNI y no hace falta entregar la documentación al personal de tráfico, en tanto que se sugiere viajar únicamente con un artículo personal a bordo cumpliendo con las medidas máximas, lo que agiliza el embarque y desembarque, y minimiza los movimientos dentro del aeropuerto.

Se puede llevar en el equipaje de mano un alcohol en gel de hasta 100 ml y en todo el proceso de embarque hay que mantener las distancias mínimas de separación e higienizarse frecuentemente las manos.

El embarque se realiza por grupos reducidos y de las últimas filas hacia adelante, y la validación del boarding pass la realiza el propio pasajero en el lector correspondiente.

Mientras que sea posible, el embarque se realiza por puertas con mangas de acceso, pero de ser necesario el uso de micros se hace en grupos reducidos.

Dentro del avión hay que limitar al máximo el movimiento y, si es necesario acudir al toilette, se debe verificar que el cartel indicador de disponibilidad se encuentre encendido en color verde antes de levantarse del asiento y no formar fila en los pasillos de la nave.

El material de lectura, mantas, almohadas y auriculares se encuentran suspendidos y también los servicios de comidas y bebidas en los vuelos domésticos, mientras que en vuelos internacionales el servicio a bordo es limitado con un menú de contingencia en bolsas individuales, compuesto por productos frescos e industrializados.

Antes y después de cada vuelo, el personal asignado, provisto de PPE (Personal Protective Equipment), realiza el procedimiento de limpieza y desinfección, tareas que se intensifican en las zonas de alto contacto como asientos, apoyabrazos, mesas rebatibles, cinturones de seguridad, pantallas y controles, mientras que también se realiza un trabajo minucioso en baños, cestos de residuos, galleys y puertas.

Durante el vuelo, el sistema de filtros utilizado por la industria permite la renovación constante del aire de la cabina, eliminando el 99,9% de bacterias y microbios que circulan, y hace del avión un lugar seguro.

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