Por primera vez en la historia de la provincia de Buenos Aires se abrió una licitación pública por los casinos. Sin embargo, debido a la inestabilidad financiera y la corrida del dólar, se corrieron cinco empresas internacionales que podían equilibrar la compulsa con Boldt, una firma que opera los slots de los casinos desde hace 23 años.

De las ocho firmas interesadas al inicio y las siete que compraron los pliegos, sólo tres grupos empresarios nacionales se presentaron en la licitación para administrar 3860 máquinas tragamonedas de siete casinos de la provincia de Buenos Aires.

Codere y Enjoy, los dos grandes competidores internacionales que se habían anotado, abandonaron a último momento la compulsa por los temores de sus casas matrices frente a la corrida del dólar y la inestabilidad financiera, según publica La Nación. Tampoco se presentaron Solaire y Ajest.

Además de Boldt, se enfrentará a dos jugadores de menor envergadura: Casino de Victoria, de Daniel Mautone, y el Bingo Pilar, de Ricardo Glazman y Alejandro Gravier (marido de Valeria Mazza). Ninguno de los dos presentó una oferta por Trilenium, de Tigre, que con 1600 slots y afluencia de jugadores todo el año, es la joya de la licitación.

Las cajas con los antecedentes y datos técnicos presentados por los competidores se abrieron el jueves, en el Instituto Provincial de Lotería y Casinos que conduce Matías Lanusse. Cada ofertante presentó un sobre con su capacidad financiera para participar de la licitación, su experiencia en el rubro, planes de inversión y la eventual construcción de nuevos edificios para los casinos, entre otros datos técnicos.

Esta información, junto a los antecedentes de los oferentes, será analizada durante el próximo mes y medio por la provincia, asesorada por la Universidad Nacional de San Martín. Configura el 55% del "puntaje" final que obtendrán los oferentes. El otro 45% surgirá del segundo sobre que presentaron y que se mantendrá cerrado: allí se detalla la propuesta económica para la provincia. Quien ofrezca una mayor ganancia al Estado provincial se quedará con las tragamonedas.

Hoy, la provincia se queda teóricamente con la mitad de las ganancias (después de pagar premios) de las tragamonedas. Pero en realidad termina recibiendo cerca del 30% o menos, porque debe pagar los sueldos de los empleados, el mantenimiento de paños, los servicios y la seguridad, entre otros rubros. Con la licitación actual, estos gastos pasan a los operadores privados.

En enero, la gobernadora María Eugenia Vidal anunció que iba a licitar la administración de 3860 máquinas tragamonedas que funcionan en siete de los doce casinos provinciales. También anunció el cierre de otros tres casinos y un bingo.

Para evitar que haya ofertas desiertas por los casinos con menor facturación, Lotería decidió licitar los siete casinos en tres canastas, que combinan las salas más rentables y las menos rentables: Trilenium (Tigre) se licita junto al casino de Pinamar; el Casino Central (Mar del Plata) junto a la sala de Monte Hermoso, y el Hermitage (Mar del Plata) junto a los casinos de Tandil y Miramar. Boldt compitió por todos.

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