Una tía materna del adolescente de 17 años investigado por el triple crimen de Melchor Romero dijo ayer que el chico le había manifestado sus deseos de atacar a "machetazos" a su padrastro, una de las tres víctimas de la masacre, y que también guardaba un arma de esas características debajo de la cama.

Así lo reveló a un canal de televisión de Buenos Aires, Rosalía, hermana de Graciela Holsbak (54), asesinada el 1 de enero pasado junto a su pareja Raúl Bravo (58) y su nieta Alma (5) en una casa de la localidad platense de Melchor Romero.

Es un chico muy sumiso, de bajo perfil, que no tiene muchos amigos. Conmigo fue servicial. No sé qué pudo haberle pasado", indicó la mujer.

Rosalía recordó que en una ocasión ella fue a la casa de Graciela porque iba a "salir" con ella y Raúl, y que su hermana le dejó al adolescente la "comida en el horno". En esas circunstancias, la pareja de su hermana le comentó "¿viste que es un nene de mamá?", tras lo cual su sobrino salió de su habitación y la saludó. Y en ese momento el chico le dijo a su tía: "Este viejo de mierda me tiene recontra podrido. Lo voy a cagar a machetazos".

En ese sentido, Rosalía detalló que su hermana le contó que el adolescente "tenía un machete debajo de su cama y que no dejaba a nadie entrar a su habitación". "Mi hermana siempre me decía que él era muy cerrado, que estaba todo el tiempo con los auriculares puestos", añadió la mujer.

crimen.jpg

El hijo del hombre que fue asesinado junto a su pareja y la nieta de esta en la localidad platense de Melchor Romero aseguró que siente que el adolescente es "clave" para entender qué sucedió, y dijo que desconoce si es culpable.

"No sabría decirte la responsabilidad que tuvo hasta que se sepa el testimonio de él. En diálogo con TN, Martín Bravo, hijo de Raúl Bravo, sostuvo que el adolescente "algo debe saber", y "por algo también huyó de la escena" del crimen, el cual fue descubierto el 1 de enero último en la casa donde vivía Bravo y su pareja, Graciela Holsbak (54), y en la que esa madrugada estaba la nieta.

Bravo afirmó que su padre, que también tenía tres hijas, y Graciela estaban juntos desde hace alrededor de cinco años, pero que no tenía diálogo con su madrastra. "Mi padre, cuando iba a hablar conmigo, me decía que siempre que se separaba de Graciela era por culpa de uno de los hijos, supongo que será por este chico", afirmó Martín.

Comentá y expresate