La China Suárezllegó este jueves al país luego de pasar unos días de vacaciones en los Estados Unidos junto a su madre y a sus dos hijas: Rufina, fruto de su relación anterior con Nicolás Cabré, y Magnolia, a quien tuvo con Benjamín Vicuña.

Según publicó Teleshow, estuvo acompañada por un equipo de productores de moda ya que durante unos días realizó una campaña fotográfica para una marca de ropa. Luego, le dedicó tiempo a su familia, descansó en las playas de Miami y disfrutó de los parques de Disney, en Orlando.

“Días soñados con mis ratones”, escribió la protagonista de Argentina, tierra de amor y venganza en su cuenta de Instagram –red social en la que tiene cuatro millones de seguidores– horas después de haber llegado de su viaje. Las cámaras de Confrontados la estaban esperando en el aeropuerto internacional de Ezeiza porque era su primera aparición pública tras la confirmación de su separación de Benjamín Vicuña.

Con buena predisposición a la hora de hablar, pero sin ganas de ahondar en detalles ni dar demasiadas precisiones, lo primero que manifestó la actriz frente a la prensa fue advertir por la presencia de Rufina y Magnolia.

“Estoy con mis hijas. Cuidado con lo que decís, por favor...”, sugirió la actriz, desconcertando a la cronista, que bajó su tono de voz e indagó: “¿Ellas no están al tanto?”.

Entonces sí, la China evitó responder dicha pregunta y prefirió quedarse callada y seguir caminando por el aeropuerto. Con una mano cargaba una valija, y en la otra arrastraba el cochecito de su hija Magnolia.

“¿Fue hablado?”, continuó la periodista. “Estoy bien, gracias”, se limitó a asegurar la actriz. Definió sus vacaciones como “divinas, por suerte” y sostuvo que “es muy temprano” para hacer un balance del año. Aunque agregó que “en lo laboral” estaba muy contenta.

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