“El Rápido tenía todo el privilegio en la Ruta 226. Antes no se podían vender boletos para esa ruta porque era propiedad de El Rápido”.Néstor Barella no puede creer que la empresa de la que forma parte hace más de 30 años se encuentre al borde de la quiebra. Es que El Rápido es un gigante, que recorría 60 municipios y que llegó a transportar 800 mil personas.

Con 75 años de historia, la empresa llegó a tener más de 80 micros en circulación a lo largo y a lo ancho de la provincia de Buenos Aires. Sus fundadores fueron los integrantes de la familia Barbini, en Tandil. “Los trayectos De Mar del Plata a Balcarce, Tandil, Azul, Olavarría, Bolívar, Pehuajó, Trenque Lauquen y Santa Rosa eran todos de El Rápido. No podía ir nadie más”, recuerda Barella en diálogo con Ahora Mar del Plata.

Los hermanos Barbini le vendieron la empresa a la familia Calvete, que se hizo cargo en 1995. “La mejor época de la empresa fue desde 2005 hasta 2013, cuando más creció. Se veía en el parque automotor, en el estado de las unidades, en cómo estaban los compañeros, en los uniformes y en los sueldos al día. No hacía falta ni inspeccionarla”, cuenta Adrián Giménez, Secretario Adjunto de UTA. “Cuando ibas a la administración era como entrar a un quirófano, por la tecnología y la prolijidad que había. Sobresalía sobre el resto”, recuerda.

El Rápido monopolizó el transporte de pasajeros en la provincia. Además, contaba con servicios especiales contratados. La empresa también hacía turismo con escuelas y con agencias de viajes de egresados. “Los Calvete remontaron la empresa. Compraron Montemar, El Onda, Ñandú…Se hizo un monopolio”, rememora Barella. “Hoy en día es sólo El Rápido. Antes, cuando se fundían las empresas, El Rápido se apoderaba de todo”, asegura.

La mejor época de la empresa fue desde 2005 hasta 2013, cuando más creció. Se veía en el parque automotor, en el estado de las unidades, en cómo estaban los compañeros, en los uniformes y en los sueldos al día. No hacía falta ni inspeccionarla

La decadencia de la empresa comenzó en el último lustro. “Hace más o menos 5 años que se empezó a profundizar la crisis. En 2014 y 2015 ya veíamos que no estaba bien la cosa, porque no había renovación en el parque automotor, no se pagaban las cuotas de los coches que trajeron y había atrasos con los sueldos a los compañeros”, señala Giménez.

El Rápido atraviesa ahora su peor momento, con atrasos en los sueldos y medidas de fuerza de los empleados. Los servicios que estaban a cargo de la empresa, que entre sus rutas asignadas tenía buena cantidad de destinos del interior de la provincia de Buenos Aires, comienzan a ser cubiertos por otras tres firmas que se hicieron cargo los 282 trabajadores.

Tigre Iguazú, Plusmar y Unión Platense, son las tres firmas que tomaron la posta y se distribuyeron recorridos y todo el personal, desde quienes están al volante de las unidades hasta los que se desempeñan en administración, talleres y tráfico. “Nos cuesta creer, a aquellos que tenemos un recorrido en la empresa, que ya no preste más servicio en la provincia de Buenos Aires, con la posibilidad de que presente la quiebra”, concluyó Giménez.

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