Leonel llevaba tres días sin ir al colegio. Sin novedades de él ni de su familia, la directora se preocupó y dio aviso al 911. Este jueves la policía llegó a la casa y al ingresar encontró una escena horrorosa: el chico de 7 años y sus padres estaban muertos dentro de su casa en Florida, Vicente López. Los primeros indicios indican que el padre mató a golpes a su esposa y a su hijo y luego se suicidó.

La Policía y peritos trabajaban esta tarde en la escena del crimen, una casa ubicada en Julio Argentino Roca 2189, a metros del cruce con España.

Según publicó Clarin, fuentes de la investigación indicaron que como hallaron elementos que hacen presumir un contexto de violencia de género, el caso quedó a cargo de la fiscal especializada en Violencia de Género de Vicente López, Lida Osores Soler. Presumen que se trató de un femicidio (el de la madre) y femicidio vinculado (el del chico), seguido de suicidio.

Los efectivos fueron alertados por la directora de la Escuela Waldorf Cuarto Creciente, ubicado a siete cuadras del lugar, al notar que el nene faltaba a clase desde hacía tres días y no podía contactarse con la familia.

Luego del llamado al 911, la Policía se dirigió al lugar. Con autorización judicial, ingresó a la casa con ayuda de un cerrajero y halló los tres cadáveres.

La madre y el hijo presentaban golpes en diferentes parte del cuerpo; mientras que el hombre estaba tirado en la bañera con aparentes signos de envenenamiento.

El hombre fue identificado como Gabriel Eduardo Cáceres, un empleado de la construcción de 44 años. Su mujer, María Daniel Carco, también de 44, era licenciada en Comunicación y oriunda de San Carlos de Bariloche, Río Negro. Los dos eran padres de Leonel Cáceres, de 7.

La causa fue caratulada como "homicidio seguido de suicidio". Interviene el fiscal Gastón Larramendi, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Vicente López Oeste.

Denuncia previa

Carco y Cáceres son pareja hace más de 10 años. Además del hijo de 7, la familia estaba conformada por una hija de la mujer, de 19 años.

Esa joven denunció a su padrastro el 10 de enero del año pasado, cuando tenía 17, por violencia de género. Dijo que la primera vez que Cáceres la golpeó fue a los 14, cuando la vio con un amigo. Y que desde entonces las agresiones fueron en aumento, incluso con su madre de testigo.

El hecho que la llevó a hacer la denuncia ocurrió entre el 8 y el 9 de enero del año pasado cuando la joven quiso salir a buscar trabajo en los negocios de la zona. "Vos no tenés permiso para salir, voy a llamar a tu mamá y vamos a tener problemas", le dijo él, según la denuncia.

Esa noche hubo una discusión, que siguió el día después y el hombre la intimó a que obedeciera o se fuera de casa. La chica contó que se armó el bolso para irse y cuando abrió la puerta, Cáceres la agarró de los pelos y la llevó adentro. Luego empezó a darle golpes a mano abierta en la cabeza y de puño en la espalda y los hombros. Después la tiró al piso y la arrastró. Como la víctima empezó a gritar, un vecino llamó al 911 y la Policía fue al lugar.

Según la denunciante, su madre le pidió a su hija que les dijera a los agentes que todo "era un mal entendido" para que se fueran. Pero la joven le relató a los policías lo que ocurrió, se fue de la casa y al otro día hizo la denuncia.

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