Un nene de dos años murió tras sufrir el ataque de una jauría de perros ocurrido a pocos metros de su casa, según informaron fuentes policiales.

El hecho se produjo en el callejón Tello, a unos 17 kilómetros de San Juan, y la víctima se llamaba Sahir Peñaloza. El ataque ocurrió cuando el chico salió a caminar luego de almorzar con su abuelo y fue atacado por al menos ocho perros de raza mestiza.

Antonio Peñaloza, abuelo del niño, dijo que cuando lo vio gravemente herido, lo levantó y lo llevó a su casa, pensando que estaba con vida, pero ya había fallecido.

El pequeño fue llevado al Hospital Marcial Quiroga, donde se le realizaron tareas de reanimación que resultaron en vano, ya que las terribles mordidas que presentaba en todo el cuerpo determinaron su deceso.

El nene salió de la casa mientras su abuelo y su mamá tomaban mate en uno de los cuartos. Cuando Juan Antonio lo advirtió, salió a buscarlo, pero encaró para el lado equivocado. Mientras él le gritaba a un chiquito que resultó ser el hijo de un vecino, su nieto estaba siendo ferozmente atacado por una jauría que habita en una finca a 50 metros de la suya.

"De lejos parecía que estaban jugando. Caminé hacia ellos, grité por primera vez y empecé a correr. Pero ya no se podía hacer nada. Sólo pude alzarlo y gritar por ayuda", le contó el hombre a Diario de Cuyo. Un vecino que escuchó el grito desesperado se acercó de inmediato, y también la policía que fue advertida y trasladó al chiquito, su mamá y su abuelo hasta el hospital Marcial Quiroga.

"Ya se había ido dos o tres veces antes el niño y los perros no le habían hecho nada. Quizás fue porque una perra había tenido cría hace poco", comentó Juan Antonio.

"Además de los perros de la finca, hay otros en la casa de enfrente que son más malos todavía. No se podía andar en bicicleta por ejemplo. Yo siempre que pasaba por ahí debía espantarlos con piedras y ya les había dicho a los dueños que por qué los dejaba que anduvieran en la calletodo el día y recién a la noche los guardaba", refirió un amigo de la familia.

En el caso tomó intervención el juez de instrucción de segunda nominación Pablo Flores, que determinó que los animales sean remitidos a una entidad gubernamental de adiestramiento. Según el diario el Tiempo de San Juan, se pudo atrapar a seis de los perros, mientras otros dos escaparon del lugar.

Los animales eran alimentados tanto por el abuelo de Sahir como por el cuidador de una finca aledaña y la familia del chico ignoraba las causas del mortal ataque.

Una de las hipótesis que se manejaba era que el niño intentó jugar con dos cachorritos de apenas dos meses, de una perra que integraba el grupo.

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