Una nena salvó providencialmente su vida gracias a que su madre la arrojó del vehículo un instante antes de que el mismo explote y se incendie en inmediaciones de General Conesa. Allí, la mujer y dos hombres murieron carbonizados.

Ese trágico momento pudo ser reconstruido porque uno de los testigos del accidente la rescató, según le contó a la radio 99.9 de San Antonio Oeste, Gustavo Andrade, jefe del Destacamento de Seguridad Vial de esa localidad. Precisamente, ese testigo fue quien alzó a la beba y la mantuvo en sus brazos hasta que llegó la Policía.

Por otro lado, se identificaron a las víctimas fatales como Antonella Alfarode 25 años, su padrastro Gerardo Chicaval de 42 años, y del joven Miguel Botana de 27 años; de quienes se llevó a cabo el sepelio durante la jornada de este lunes.

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