Por Clara López Tonón.

Una ecografía reveló lo que Giuliana Salvo y Facundo Quinto nunca hubieran imaginado: las bebés en camino eran tres. La futura mamá no salía de su asombro cuando le contó a su novio lo que mostraba la pantalla del ecógrafo. Por los protocolos ante la pandemia, él no pudo ingresar a la sala y esperaba ansioso afuera. Sin embargo, la sorpresa fue mayor cuando les informaron que se trataba de un embarazo trigemelar, un caso que se da en 200 millones, según las estadísticas.

Giuliana tiene 18 años y Facundo 19. Los dos esperan con ansias y emoción a las tres bebas, Aitana, Alice y Amira. “Es un embarazo trigemelar monocorial triamniótico, que se da una vez cada 200 millones. Cada beba está en su bolsa con su cordón umbilical pero se alimentan las tres de la misma placenta”, detalló Giuliana a Ahora Mar del Plata.

La concepción fue de forma natural, sin técnicas de reproducción asistida. La joven y primeriza está embarazada de 28 semanas y “el embarazo está en perfectas condiciones”, confirmó. “Las bebas están sanas y todo va excelente. Llevo el proceso muy bien, siento incomodidades a medida que las bebas crecen, porque ya no tienen mucho espacio. Pero sentirlas es hermoso, no es una molestia”, destacó.

“La gestación gemelar de tres bebés monocorial significa que tienen una placenta para las tres y que son idénticas genéticamente. De por sí se considera un embarazo de mayor riesgo porque tiene varias de implicancias. Y que tenga una sola placenta y en este caso sean tres bebés, es muy poco frecuente”, explicó por su parte la médica obstetra Andrea Galarraga (MP. 95039), quien atiende a Giuliana durante el embarazo.

Al mismo tiempo, la profesional, que forma parte del servicio de Obstetricia de Alto Riesgo del Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil (Hiemi) y es miembro de Equipo Naciente, describió que el término triamniótico “significa que cada bebé tiene su bolsa con su liquido amniótico, pero las tres se alimentan de la misma placenta”.

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Por otro lado, señaló que Giuliana necesita un control más estricto que otros embarazos, que se realiza a través de un protocolo de atención especial. “Hay ecografías específicas y hay que evaluar cómo está creciendo cada bebé, porque reciben alimento, sangre y oxigenación de una sola placenta” remarcó.

Lo que lo hace único a este caso, según la obstetra, es que “fue una gestación espontánea”. “En los últimos años, en el mundo se incrementaron los embarazos gemelares, pero están relacionados con las técnicas de reproducción asistida”, amplió.

Sobre las causas de este embarazo, indicó que puede darse “por un óvulo fecundado por un espermatozoide y que de acuerdo al día que se produjo una división celular, determinó que sean tres embriones”. “Por eso es tan infrecuente”, afirmó. Además, indicó que en este caso no tiene tanta trascendencia la genética, como en los casos gemelares comunes, que pueden darse por antecedentes familiares.

Por otro lado, la profesional destacó: “Es importante que en los embarazos gemelares, en la semana 12 se realice una ecografía en un lugar de alta complejidad, con un especialista en este tipo de ecografía, para determinar, por ejemplo como en este caso, que dependen de una placenta. Esto nos enmarca los protocolos de seguimiento de ese embarazo”.

UN TEST Y VARIAS SORPRESAS

“Nos dimos cuenta que estaba embarazada por los síntomas, que estuvieron muy presentes los primeros meses y dábamos por hecho el embarazo. Con toda la emoción, nos costaba creerlo”, confesó Giuliana. “Me realicé el test estando embarazada de casi dos meses porque nos ganaba el miedo a lo desconocido, nos costó. Dio positivo y fuimos a ver a mi médica Desieree Pasetti Szybut en el Instituto de Ginecología. Me hice la ecografía y ahí me enteré que eran tres”, describió.

A la ecografía asistió sola debido a los protocolos sanitarios por el coronavirus. “Estaba entre nerviosa y ansiosa cuando me la hacían. La doctora primero me dijo que eran dos y después me dijo que había otra cabeza: la tercera se estaba escondiendo. Les escuché los latidos y estaba en shock. Tenía la mente en blanco, sentí preocupación pero estaba emocionada”, recordó.

Su médica la derivó al Materno Infantil, donde realiza los controles cada 15 días y ahora comenzará a asistir semanalmente. “La médica Andrea Galarraga es una profesional excelente. Nos regaló una beca para el curso de preparación de la mapaternidad que dicta con un equipo de profesionales y se puso en campaña para que varias personas pudieran ayudarnos, así que estamos muy agradecidos”.

“Naciente es un equipo interdisciplinario al cual pertenezco, que acompaña a las gestaciones, nacimientos y crianzas. Brinda un curso de preparación integral para la mapaternidad, donde exponemos conceptos específicos de preparto y, en el caso de Giuliana y Facundo, para una lactancia múltiple, con posibilidad de una prematurez”, detalló Galarraga. “Les proporcionamos información y preparación para un mayor conocimiento”, sostuvo.

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LA ESPERA EN PANDEMIA

Es muy difícil transcurrir el embarazo en la pandemia. Facu no pasa a los controles, no puede ver las ecografías ni escuchar los latidos”, explicó la joven, que vive el embarazo en medio de la situación que generó el coronavirus, pero destaca la importancia de las medidas para evitar el contagio.

Por otro lado, señaló que “las bebas van a nacer prematuras”. “Hay que ver cuánto aguanta la placenta. Queremos que se queden en la panza lo que más puedan”, agregó.

La obstetra explicó que en este caso no hay una fecha probable de parto, sino que “son decisiones que se toman con el equipo control a control, semana a semana, según cómo estén todos los parámetros vitales de la salud de la paciente y de las bebés”. “Son múltiples los parámetros que debemos chequear. En términos generales, el promedio de la gestación al nacimiento es de entre 32 y 34 semanas, que es más difícil. Las bebés necesitan neonatología y se les va a brindar toda la atención para controlarlas”.

La médica remarcó que Giuliana tiene un embarazo saludable y el nacimiento será por cesárea. Incluso, en el Materno Infantil “las mamás que tienen bebés prematuros pueden quedarse, si están dadas las condiciones, en habitaciones disponibles para que puedan estar más en contacto con sus bebés”. “Podría estar cerca y nosotros acompañarla en los primeros días y en la lactancia múltiple”, agregó.

CONTENCIÓN Y AYUDA

Tanto la obstetra como la futura mamá agradecieron la colaboración de los marplatenses, que brindaron distintas donaciones para las trigemelas. “Mar del Plata es muy solidaria”, destacó Galarraga.

Quienes quieran ayudar a la familia, pueden contactarse a través de la cuenta de Instagram @trigemelas.mdp

UN ANTECEDENTE EN LA PROVINCIA Y EN PANDEMIA

Las trigemelas Victoria, Julieta y Delfina Chainski Catalá nacieron a fines de julio en Lomas de Zamora. El nacimiento se adelantó casi un mes, porque estaba previsto para el 23 de agosto: salieron al mundo el sábado 25 de julio a las 22, en la Clínica IMA, de Adrogué. Las hijas de Leonel Chainski y Vanina Catalá Ortmann nacieron por cesárea y sin complicaciones, según publicó Clarín.

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