En otro impactante giro destapado por el expediente D’Alessio, que desmenuza el juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla, la gobernadora María Eugenia Vidal tiene la certeza de que fue víctima de espionaje ilegal, ejecutado por un grupo de ex altos jefes policiales bonaerenses que trabajaron orgánica e inorgánicamente para la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

Es que entre el abundante material físico, digital y telefónico que Ramos Padilla le secuestró al falso abogado Marcelo D’Alessio –detenido y procesado por extorsión, con vínculos aceitados en sectores de la Justicia, la política y algún periodista– figura una carpeta con información sobre movimientos personales y supuestos vínculos de Vidal.

Ante Ramos Padilla, D’Alessio dijo que reportaba a dos ex jerarcas policiales exonerados de la Bonaerense, Ricardo Bogoliuk y Aníbal Degastaldi, que se desempeñaban para la AFI y también están detenidos. Según trascendió, D’Alessio intentó sacar chapa en el juzgado de Dolores exigiendo que se avisara de su situación nada menos que a Mauricio Macri y a los jefes de la AFI: el amigo presidencial Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, su segunda.

El comisario mayor retirado Bogoliuk se desempeñó orgánicamente en la AFI, tal como admitió el organismo. Lo que no había trascendido hasta ahora es que estuvo a cargo de una de esas bases que se cerraron: Ezeiza. Abarcaba las localidades de Ciudad Evita, Ezeiza, González Catán, Monte Grande, Llavallol, Tristán Suárez y Esteban Echeverría. Bogoliuk posee además una agencia de seguridad privada. Y es muy muy amigo de Degastaldi, el otro detenido y ex hombre fuerte policial en San Isidro, último destino antes de ser eyectado por presunto enriquecimiento ilícito. Con ese prontuario solo pudo incorporarse a la AFI como personal transitorio, por lo que no hay rastros de él en legajo alguno.

Tanto Arribas como Majdalani niegan que la AFI que conducen tenga relación con estos hechos y hasta se culpan mutuamente. Acaso el amigo del Presidente pueda explicarlo mejor cuando se presente en la comisión bicameral de seguimiento de los organismos de inteligencia, donde el jueves 21 expuso Ramos Padilla.

Tampoco sería ajeno a algunas de estas actividades de la AFI el inefable presidente de Boca y operador macrista Daniel Angelici. Pese a su reserva, Vidal dio una señal pública y al oficialismo del que es una protagonista clave. Al revés que Macri y su ministro de Justicia, Germán Garavano, que pidieron al Consejo de la Magistratura el apartamiento de Ramos Padilla, ella apoyó al procurador Julio Conte Grand para que suspenda de inmediato y le inicie jury de destitución al fiscal Juan Bidone, que intercambiaba datos sensibles con D’Alessio y, sospechan, también con “la banda de los comisarios-espías”.

Fuente: Perfil

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