Vidal quedó al final de la lista patrimonial de los funcionarios bonaerenses
La gobernadora bonaerense quedó a tres del último lugar, que son los funcionarios de la Provincia más austeros

Hay una lista en la que -a diferencia de la mayoría de las encuestas- María Eugenia Vidal, no está al tope. O en los primeros lugares. Es el ranking de bienes declarado por el gabinete provincial ante una oficina anticorrupción que funciona en el ministerio de Justicia.

El podio lo integran el secretario de Derechos Humanos, Santiago Canton, que juró tener un patrimonio de 36.335.721 pesos; el director General de Escuelas, Gabriel Sánchez Zinny, con 25.650.433 pesos y el Jefe de Gabinete, Federico Salvai, que dijo tener 22.304.400 pesos. La gobernadora quedó a dos lugares del final de la lista de los principales colaboradores con su acumulación de apenas 1.983.747 pesos.

Solo resultan más austeros que Vidal, el ministro de Gobierno, Joaquin de la Torre (1942.000) y Andres Scarsi, ministro de salud, con poco más de un millón y medio de recursos acumulados.

Vidal reconoció poseer el 50% de una casa en Castelar valuada en 369.634 pesos y depósitos bancarios por 656.472 pesos. Además, incluyó sus ingresos como Gobernadora: 957.641 pesos anuales. En otro item del formulario incorporó una deuda hipotecaria por 54.390 peos y otra personal por 346.838 pesos. La gobernadora sumó una acreencia de $160.000 por un automóvil Ford Mondeo, por de la división de bienes por su divorcio con el intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro.

El gobierno de la provincia obliga a los funcionarios a presentar DDJJ en una oficina de control de Ética que funciona en el ministerio de Justicia. En el primer año de gestión más de 12 mil jefes policiales de la bonaerense tuvieron que presentarlas declaraciones en la Escribanía de Gobierno. A fines del año pasado, El Ejecutivo provincial extendió la obligación a funcionarios de menor rango y otros empleados jerárquicos y serán casi 40 mil los formularios que se deberán completar con datos patrimoniales personales.

Fuente: Clarín.