Un ciervo revolucionó las calles de Rosario, Santa Fe. El domingo a la madrugada, los empleados de uno de los bares más concurridos del barrio Pichincha quedaron atónitos cuando la vidriera del comercio se rompió. Pero el estallido del cristal no estaba relacionado con un episodio de inseguridad, como pensaron en una primera instancia. El animal salvaje había ingresado al local asustado y se llevó por delante la entrada.

Según las cámaras de seguridad que registraron la secuencia, el ciervo apareció en el bar alrededor de las 5, mientras los mozos estaban cerrando las instalaciones.

Embed

Todos quedaron sorprendidos ya que la zona es muy transitada y no está cerca de un área rural. Uno de los empleados del bar explicó que el animal estaba caminando por el boulevard Oroño, se asustó después de chocar contra la pared de un edificio y ahí fue cuando se dirigió con mucha velocidad hasta el local gastronómico.

Las imágenes de las cámaras captaron el momento en el que el ciervo da varias vueltas en el interior del comercio, se golpea con sillas y mesasy después se marcha hacia la calle.

Ante la difusión de estas grabaciones, tanto las autoridades como los vecinos y los defensores de animales se preguntaron en dónde podría estar. Sin embargo, el lunes se encontraron con el peor escenario: el ciervo apareció muerto en las inmediaciones de Puerto Norte, después de caer de un barranco.

Embed

A pesar de la sorpresa de muchos, esta no es la primera vez que un animal salvaje aparece en la zona. Este último ciervo es el sexto que ven en Rosario, deambulando perdido y asustado.

Los refugios de animales y organizaciones protectoras denunciaron que son traídos de forma ilegal por cotos de caza. María Esther Linaro, etóloga, le explicó a TN que los que están detrás de este negocio suelen tener a los ciervos en un estado de semilibertad en un campo y después les dejan de dar comida. Al estar hambrientos, los sueltan y, en esa instancia, los cazadores los persiguen hasta matarlos.

Embed

La especialista también detalló por qué este último ciervo reaccionó de una manera tan impulsiva. "Estaba enloquecido. Estos animales cuando se asustan, no distinguen ni ven nada. Nosotros rescatamos a uno que de la desesperación había saltado al río Paraná y se fracturó la mandíbula cuando lo sacamos del agua porque se golpeó", detalló. A su vez, indicó que en la provincia de Santa Fe no sería el único animal salvaje que los cazadores tienen en la mira, sino que además persiguen al puma, que llega hasta los campos de soja.

Comentá y expresate