Uno de los molinos del Paseo Dávila se desprendió de la columna que lo sostenía, cayó sobre el piso y se rompió en varias partes. Ocurrió este jueves por la tarde como consecuencia del fuerte viento.

“Siempre pensé que si un día se salía uno podría dañar a alguien. No sabemos si fue así”, comentó uno de los vecinos que grabó imágenes del molino sobre el cemento. “Se arrancó por completo de la base, es un peligro. Se ha hecho pedazos”, agregó mientras mostraba cómo quedó la estructura.

Además, señaló que la columna que sostenía el molino esta oxidada. “Es un peligro”, reiteró. Horas más tarde personal del Emsur retiró las piezas para su reparación.

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En febrero de este año, el municipio había reacondicionado las columnas y los molinos de viento, con una intervención del artista Felipe Giménez, que denominó “Los colores están volviendo a volar”.

Entre esos trabajos, a las columnas se practicó un lavado abrasivo para luego aplicar una capa de epoxi y dos capas de poliuretano blanco. En relación a los molinos, se reemplazaron los retenes, rulemanes y tornillos, además de engrasar los rodamientos. Se llevó a cabo un granallado de la superficie, un metalizado por proyección y aplicación de capa epoxi (también) finalizando con la aplicación de dos capas de poliuretano blanco.

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