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“Es una vergüenza para la ciudad que, casi en el inicio de la temporada y casi en pleno centro, estos vándalos provoquen semejantes daños y nadie tome medidas para prevenir los hechos o detener a los responsables”, se quejó Esteban Ramos, directivo de la Cámara de Empresarios de Balnearios, Restaurantes y Afines (Cebra), que se acercó para solidarizarse con el responsable del lugar por el ataque sufrido a sus instalaciones.

Recién a última hora de la tarde llegaron efectivos policiales de Infantería que se dispusieron en este frente de playas, a la altura de Río Negro y la costa, como un intento de proteger al balneario Perla Norte que ya había sufrido el ataque de los vándalos.

Desde el Ente Municipal de Turismo repudiaron lo ocurrido. "Creemos que existen otras vías y modos para realizar manifestaciones, por eso repudiamos de plano estas acciones violentas", manifestó el titular del organismo, Federico Scremin. Mediante un comunicado confirmaron que se pusieron a disposición del damnificado, al igual que la Secretaría de Seguridad de la comuna. "Las manifestaciones y reclamos son válidos siempre y cuando no se elijan formas violentas para darlos a conocer", remarcó el funcionario

Según se puede advertir en registros de video y fotografías, parte de quienes protagonizaron la protesta en defensa de playas públicas en ese sector de la costa marplatense fueron más allá y perpetraron destrozos. Derribaron un vallado que delimita el área concesionada y luego hicieron lo propio con algunas de las carpas que ya estaban en pie.

“Es una protesta que estaba anunciada en redes sociales, que tiene organizadores y convocantes identificados pero pasaron por acá, rompieron todo durante dos horas y no hay un solo detenido”, insistió Ramos en nombre de sus colegas del rubro, con quienes se reunió en el lugar ante la gravedad del caso.

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Hasta última hora de la tarde, cuando dialogó con Ahora Mar del Plata, ninguna autoridad municipal se había comunicado con los damnificados para interiorizarse de lo sucedido y colaborar en el esclarecimiento del hecho, que dejó daños importantes en tirantes y lonas. Recién por la noche se conoció la posición del Emtur, con repudio a lo ocurrido.

La queja también alcanza a la policía porque no solo no acudió a supervisar la marcha sino que recién se aproximó al lugar cuando la manifestación había concluido y los daños a esa altura eran un hecho consumado.

Ramos insistió en la necesidad de que las autoridades tomen intervención y fijen una postura clara frente a este tipo de episodios. “Estamos tratando de llegar a que esto se frene, no se repita y paguen los responsables por lo que hicieron”, reclamó en nombre de los concesionarios de playas.

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