Un informe preliminar de las pericias químicas, hisopados y análisis sobre la ropa de la chica de 14 años violada en el camping El Durazno de Miramar permitieron detectar rastros de semen en el cuerpo de la víctima que podrán ser cotejados en un estudio de ADN con los perfiles genéticos de los cinco acusados.

La fiscal del caso María Salas pedirá el lunes al juez de Garantías Saúl Errandonea que autorice una extracción de sangre a los imputados para cotejar el perfil genético de cada uno de ellos con el rastro de semen hallado en el cuerpo y la ropa de la víctima. Estos análisis serán fundamentales para determinar cuántos jóvenes abusaron de la adolescente y quiénes fueron.

Las pericias toxicológicas, con las que los investigadores intentaban determinar la presencia de alcohol en sangre o de cualquier sustancia ilícita que pudieran haber consumido los acusados, dieron negativo. El dato no deja de llamar la atención: es que en la carpa donde ocurrió el abuso sexual había botellas de alcohol y la Policía secuestró marihuana. "El hecho se cree que ocurrió entre las 4 y las 6 de la mañana y a los acusados recién les sacaron sangre a partir de las nueve y media de la noche. Pasaron muchas horas y se perdió prueba", dijeron fuentes del caso a Ahora Mar del Plata.

El titular de la policía comunal de Miramar, el subcomisario Andres Caballero, fue desafectado del cargo por no haber actuado con rapidez tras la violación de la adolescente. La decisión se tomó a raíz de que Caballero no acató las órdenes de la fiscal Salas de preservar la escena de la violación, secuestrar elementos de interés para la investigación y trasladar a los detenidos para que sean sometidos a pericias médicas de inmediato.

Según los investigadores, las pericias a los celulares de los acusados vienen demoradas. Un inconveniente en el desbloqueo de los teléfonos retrasó los tiempos, pero se cree que serán peritados la semana próxima en busca de textos e imágenes que puedan aportar evidencia a la causa.

Los marplatenses Lucas Pitman, Emanuel Díaz, Tomás Jaime, Roberto Costa y Juan Cruz Villalba tienen entre 21 y 23 años y están detenidos por “abuso sexual con acceso carnal agravado”, un delito que contempla una pena de entre 8 y 20 años de prisión.

De acuerdo a la reconstrucción del hecho, todo ocurrió en la madrugada del 1° de enero, en pleno festejo de Año Nuevo. La víctima había llegado un día antes al camping El Durazno de Miramar, junto a sus padres, su hermano y dos familias amigas. Mientras que los cinco jóvenes acamparon en una zona arbolada del predio.

Después del brindis de las doce, la mamá de la chica notó su ausencia, comenzó a buscarla por el predio y la encontró en una carpa, rodeada de hombres. La rescató e inmediatamente llamaron a la Policía, que detuvo a los cinco jóvenes que desde ese momento se encuentran en la cárcel de Batán.

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