La viruela del mono es una enfermedad zoonótica viral y puede transmitirse de animales a humanos. También se puede propagar entre las personas a través del contacto estrecho.

Sus síntomas incluyen fiebre, dolores musculares e inflamación de los ganglios linfáticos, antes de provocar una erupción parecida a la varicela en el rostro y el cuerpo.

El primer caso de viruela del mono fuera de África se detectó el 7 de mayo en Reino Unido. Desde ese momento, al menos 15 los países reportaron la enfermedad, entre casos confirmados y sospechosos. La primera nación en América Latina en notificar la presencia de esta patología dentro de su territorio fue la Argentina.

Se la denomina viruela del mono o símica porque se identificó por primera vez en colonias de monos para investigación en 1958. Solo se detectó más tarde en humanos en 1970.

No se habían registrado casos de viruela del mono durante 40 años antes de que reapareciera en Nigeria en 2017.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la viruela del mono "es una enfermedad rara que se da principalmente en las zonas remotas de África central y occidental, cerca de las selvas tropicales, que se transmite a las personas por diversos animales salvajes, como roedores y monos, y que tiene una propagación secundaria limitada a través de la transmisión de persona a persona".

Su tasa de letalidad se sitúa -por lo general- entre el 1 y el 10%, y la mayor parte de las muertes se producen en los grupos etarios más jóvenes.

La OMS reconoció que "si bien no hay tratamiento ni vacuna para esta enfermedad, la vacunación antivariólica previa ha resultado muy eficaz para prevenirla".

Recomendaciones para la población

Toda persona que presente síntomas compatibles (en especial erupciones) y antecedentes de viaje a zonas donde está habiendo casos y/o supone alguna exposición de riesgo con casos sospechosos, probables o confirmados, deberá tomar medidas de aislamiento social (no concurrir a escuela, trabajo, eventos sociales, etc), implementar medidas de protección respiratoria (uso adecuado de barbijo, ambientes ventilados y distancia de las otras personas) y realizar la consulta con el sistema de salud de forma inmediata.

El contacto cercano con personas infectadas es el factor de riesgo más importante para la infección por el virus.

Se considera exposición a un caso si:

- Ha presentado exposición sin protección respiratoria (particularmente relevante para los trabajadores de la salud).

- Contacto físico directo, incluido el contacto sexual.

- Contacto con materiales contaminados como ropa o ropa de cama.

Si una persona ha tenido contacto de riesgo con un caso sospechoso o confirmado de viruela símica en el período infeccioso -comprendido entre el inicio de síntomas del caso hasta que hayan caído todas las costras de las lesiones cutáneas deberá guardar los siguientes cuidados:

  • Control su temperatura dos veces al día.
  • Mientras permanezca asintomática, puede continuar con las actividades diarias de rutina, pero debe permanecer cerca de su casa mientras dure la vigilancia.
  • Se realizará seguimiento clínico-sanitario estricto durante 21 días desde el último contacto con el caso
  • Si la persona desarrolla erupción, deberá ser aislada y evaluarse como caso sospechoso, además se debe recolectar una muestra para análisis de laboratorio para detectar viruela símica.
  • No debe donar sangre, células, tejidos, órganos, leche materna o semen mientras estén bajo vigilancia de síntomas.
  • En caso de niños en edad preescolar se recomienda evitar que acudan a guarderías u otros entornos grupales.

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