Después de pasar un mes en Madrid, donde entrenó y jugó la Minicopa Endesa para el Real, Francisco Zustovich volvió a Peñarol y compartió un balance de sus últimos e intensos tiempos.

El pibe de 14 años, que llegó a meter 78 puntos en un partido en el “Milrayitas”, habló con el departamento de prensa del club y se refirió la experiencia en el "Merengue", su maduración, sus virtudes y defectos y también repasó lo vivido luego del Argentino de Clubes U13.

- ¿Cómo era un día de "Achi" Zustovich durante ese mes en España?

- Estuve en la residencia donde están todos los extranjeros. Me levantaba temprano, tipo 8, porque ellos tenían que ir al colegio. Desayunaba y después me pasaban a buscar mis viejos para recorrer. A la tarde, tipo 18, entrenábamos en el complejo donde hay cuatro canchas y media, junto a otras categorías. Teníamos mucho tiempo para visitar, conocer, la verdad es que aprovechamos a full con mi familia y todo es hermoso.

- En cuanto al juego, ¿notaste muchas diferencias?

- Sí. Había, por ejemplo, porque yo era de los tres más bajos del equipo. Me costó acostumbrarme a entrar al aro con otro tipo de contacto, con chicos más grandes de altura. Los entrenamientos fueron muy duros. Medirme contra más grandes me ayudó a mejorar, a buscar definir de otras formas. De todas maneras, las cosas que aprendí en Peñarol me sirvieron un montón. No me costó tanto adaptarme, no fue tan difícil.

- Y tuviste que pasar la pelota.

- (risas) ¡Sí! Había muy buenos jugadores, incluso estaba Hugo González que es el mejor de España. La tuve que largar, no me quedó otra (más risas).

- Durante la Minicopa Endesa, donde estaban posados muchos ojos del Mundo del Básquet, ¿te detuviste a pensar en lo que estabas jugando o fuiste un poco inconsciente?

- Después del torneo, que me quedé un día más en Madrid, me puse a analizar mi rendimiento, pero mientras pasó lo fui llevando como si estuviera jugando siempre en el Real, sintiendo la camiseta como si fuera nacido ahí. Lo tomé así, normal.

- ¿Qué conclusiones te trajiste en cuanto tu juego?

- Creo que hice un buen torneo más allá de que en algunos partidos estuve flojo y no encontré mi lugar. De todas maneras, me voy conforme, pude meter puntos, dar asistencias y en defensa tuve buenos momentos también. El primer partido contra el Betis me costó muchísimo. Acá soy de los más altos pero allá, abajo del aro había un "Mono" de un metro noventa y pico. Al pasar el tiempo y los partidos me fui sintiendo mejor.

- ¿Qué cosas te diste cuenta que debías mejorar?

- Me ayudaron mucho en el tiro de tres puntos allá en Madrid. Cuando el resto tenía libre y estaba la cancha disponible me llevaban a tirar triples, dobles y también libres. Me sirve para agregarle cosas a mi juego y no ser solamente alguien que tiene buena penetración. Eso me ayudó muchísimo.

- ¿Qué rol te dieron?

- En los entrenamientos me pedían que tuviera un rol ofensivo, que intente hacer mi juego y metiera mis puntos. Antes fuimos a un torneo en Barcelona y vieron cómo jugaba, que me gustaba anotar y pasar la pelota. Entonces después me dijeron que siga haciendo eso. En cuanto a lo defensivo, nos pedían que lo hiciéramos todo el campo a veces, presionando dos contra uno. Me pidieron que sea intenso.

- ¿Podés resumir en un par de frases ese mes en España?

- Fue todo increíble e inolvidable. Las instalaciones, la ciudad, el torneo. Además, después de nosotros jugaban los grandes, así que ver tremendo nivel en ese estadio fue hermoso. Creo que vivir esta experiencia me ayudó a mejorar en todo.

- ¿Qué podés contar del encuentro con Facu Campazzo?

- Fui a ver el entrenamiento del equipo de ACB. Yo estaba en la residencia, me llamaron y me hicieron levantarme rápido para ir. Estuve 20 minutos mirando el entrenamiento y después un rato charlando con él. Hablamos de su presente, del mío, de cómo me estaba yendo y aproveché para pedirle consejos. Me dio algunos sobre el juego y la alimentación. Está muy flaco, fuerte y rápido. En la cancha es impresionante lo que "vuela".

- ¿Hablaron de Peñarol?

- Claro que sí. Le pregunté si quería volver y me dijo que sí, que tenía ganas de retirarse acá.

- ¿Cómo sigue tu situación con el Real Madrid?

- No sé, no estoy enterado. En ese mes solamente fui a probar mi rendimiento.

- Viviste tiempos muy intensos, que empezaron en el Argentino de Clubes U13 cuando fuiste la figura del equipo y se generó un debate muy grande. ¿Cómo lo manejaste?

- Al siguiente día del partido (NdR: el de los 78 puntos anotados contra Bolívar de Carlos Paz), traté de no darle mucha bola a los comentarios negativos, escuché a mi familia, mis amigos y a la gente que sabe como Lucas Victoriano y Bruno Lábaque que me escribieron por Twitter. Lo fui procesando bien, pero poco a poco. Me dolió mucho más la derrota del equipo.

- ¿La "polémica" para vos termina cuando tus compañeros, sus padres y el cuerpo técnico te apoyan?

- Claro. No recibí ninguna queja de mis compañeros ni de sus padres. Éramos un grupo muy unido donde no importaba tanto lo individual sino lo colectivo, las cosas que le pasaban al equipo. Creo que más allá de hacer todos los puntos en un cuarto, fue más importante avanzar de ronda y llegar a donde llegamos. Eso nos hizo bien a todos.

- Con todo lo vivido en este último tiempo, ¿tuviste que crecer de golpe?

- Personalmente maduré muchísimo desde el Argentino hasta hoy. Creo que en la experiencia de Madrid lo demostré porque no es fácil estar ahí. Hay que tener mucha personalidad. Es todo muy estricto, los entrenamientos y las comidas, por ejemplo. Tuve que hacer un cambio en mi cabeza.

- ¿Qué porcentaje de todo lo que te está pasando le debés a tu talento?

- Y... (risas), creo que un 70%.

- ¿Y el otro 30% qué es?

- Sacrificio, humildad y trabajar día a día muy duro.

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